solamente la vida natural, lo noble, saludable y virtuoso tienen el poder de salvarnos de la enfermedad.
este aprendizaje es indispensable para todo ser civilizado que sueñe con un mundo mejor, devemos empezar por nosotros mismos, este pequeño cambio en nosotros sera el mundo nuevo, el paraiso utopico que todos buscamos desesperadamente sin saber que lo llevamos dentro de la tosca carne del corazon.